Por Carroll Rios de Rodríguez | [email protected]

En vísperas de las elecciones generales del 2020 en Estados Unidos, los ánimos se caldean y las conversaciones sobre política aumentan. Es una elección atípica, como la guatemalteca. Contra toda predicción, Donald Trump se hizo con la presidencia en el 2017 y buscará su reelección para un segundo período. Dentro del Partido Demócrata, han salido a luz por lo menos 16 precandidatos que compiten por la nominación para derrotar a Trump en las urnas. Muchos de estos candidatos hacen planteamientos de extrema izquierda, incluyendo a Bernie Sanders y a Elizabeth Warren. Sus posturas son un reflejo de los cambios ideológicos que se han producido en el seno de su partido. Según Gallup, el porcentaje de afiliados al Partido Demócrata que se identifican como “liberales” ha subido de 25%, en épocas de Bill Clinton, a 51% en 2018. La radicalización del partido no se corresponde con las visiones políticas de la mayoría de la población, la cual sigue siendo generalmente conservadora, agrega Gallup.

El liberalismo moderno en Estados Unidos tiene poco que ver con el liberalismo europeo y latinoamericano.  Los liberales estadounidenses no abogan por la libertad individual. Al contrario, suelen promover la equidad, los derechos civiles de grupos aparentemente desventajados, la justicia social y la intervención del gobierno en la economía. Podríamos pensar en este liberalismo como un hermano menor del socialismo democrático. La democracia social no va tan lejos como el socialismo en centralizar el control de la economía, eliminar la propiedad privada e intentar homogeneizar a la población, pero sí desconfía del mercado libre y lo interviene agresivamente. Últimamente los liberales radicales en Estados Unidos parecen favorecer políticas que restringen fuertemente la libertad individual, y tienen menos pudor en proponer la erosión de los pesos y contrapesos al ejercicio del poder, la limitación al derecho de propiedad y las expropiaciones, y la conculcación de la libertad de expresión. Evidencia de esta radicalización es el estrellato de la congresista novata Alexandria Ocasio-Cortez, y del mismo Bernie Sanders, pues ambos políticos lucen cómodos con la etiqueta socialista.

El presidente Trump es una figura controversial por su discurso frecuentemente impulsivo y ofensivo, pero en este frente lleva razón. No sólo al señalar la sorpresiva popularidad de posturas socialistas entre sus contrincantes políticos, sino también debido al estrepitoso y trágico fracaso del socialismo populista en Venezuela, Nicaragua y Cuba.  ¿Cuándo terminará el sufrimiento de estos pueblos, llevados a la pobreza, la hambruna y la represión violenta por gobiernos totalitarios?

El 18 de febrero del 2019, Donald Trump dio un discurso en la Universidad Internacional de Florida, en Miami. Contrastó el socialismo en papel con el socialismo en la vida real. El socialismo promete prosperidad, unidad y un mejor futuro a las personas.  En la práctica, su resultado es la pobreza extrema, el odio, la división y un retroceso marcado. Como si quisiera aconsejar a quienes creen que «ahora sí» va a funcionar este modelo, Trump subrayó que el socialismo siempre ha fracasado y siempre fracasará. Es una «ideología desprestigiada» que ignora totalmente «la naturaleza humana». Siempre dará paso a la tiranía porque, en el fondo, afirma Trump, «el socialismo se trata de una sola cosa: el poder de la clase gobernante». El socialismo no respeta las fronteras y tiende a expandirse. El profesor Mark Perry se ha referido al socialismo como «la gran mentira del siglo XX»: «El fracaso del socialismo en países alrededor del mundo puede ser atribuido a un defecto crítico: es un sistema que ignora los incentivos».

Por mal que nos caiga el mensajero, no podemos descontar el mensaje que compartió con los asistentes a su conferencia en Miami. No sólo se expresó con claridad, sino que dejó entrever que hablaba no sólo a sus compatriotas sino también a los latinoamericanos. Es una advertencia que tenemos que tomar a pecho.


  1. Lydia Saad, “U.S. still leans conservative, but Liberals keep recent gains”, News Gallup, Enero de 2019, recuperado de https://news.gallup.com/poll/245813/leans-conservative-liberals-keep-recent-gains.aspx
  2. Mark J. Perry, “Why Socialism always fails”, American Enterprise Institute (AEI), 22 de marzo, 2016, recuperado de http://www.aei.org/publication/why-socialism-always-fails/

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