2023 y la esperanza del cristiano

por | Blog Fe y Libertad

Ene 9, 2023

Las opiniones expresadas en este espacio no necesariamente reflejan la postura del Instituto Fe y Libertad y son responsabilidad expresa del autor.
Tiempo de lectura:  4

Nadie puede saber a ciencia cierta lo que nos espera en 2023, pero todos podemos especular. A lo mejor no llegamos a fin de año. Es posible que una explosión solar destruya las telecomunicaciones de todo el planeta y volvamos a la era de las cavernas. También es posible que la guerra ruso-ucraniana degenere en una tercera guerra mundial… Pero no quiero ser profeta del fin del mundo. Lo más probable es que sigamos luchando por erradicar —o al menos, «domar»— el COVID y otras plagas; que continuemos bregando por mejorar los indicadores económicos, por mejorar las leyes, por erradicar la corrupción, el narcotráfico y los secuestros, los asaltos, las violaciones y los asesinatos…

 Decía el poeta de Castilla que «…no hay camino/ sino estelas en la mar». No me gusta esa visión de la vida. Prefiero pensar que con nuestro trabajo dejamos surcos, caminos, por los que otros transitarán. Para algunos de nosotros, 2023 puede ser el año en el que nos decidamos a cambiar, a dejar huella, a marcar un camino que otros puedan recorrer.

 Se me viene a la mente aquella canción de Frank Sinatra, «A mi manera»: «Y ahora el final está cerca/ Y así me enfrento a la cortina final/ Mi amigo, lo diré claro/ Expondré mi caso, del cual estoy seguro//He vivido, una vida que está llena/ Viajé todas y cada una de las carreteras/ Y más, mucho más que esto/ Lo hice a mi manera». Es obvio que cada uno vive «a su manera», que es la suya y de nadie más. Pero la pregunta que uno debe hacerse es si esa manera de vivir rindió los talentos que Dios esperaba. Este año puede ser el año en el que Dios nos pida cuentas de cómo empleamos el don de la vida y los talentos aparejados. O puede que no, que sea un año más que Dios nos concede para… (Esa es justamente la pregunta, ¿para qué?)

Es cierto que muchos piensan hoy en día que se vive simplemente para vivir, que la vida no tiene que tener un sentido. Lo que ellos quieren, simplemente, es seguir viviendo. Está claro que quienes así piensan disfrutan de la vida o no tienen mayores complicaciones. Son los mismos que no encuentran sentido al sufrimiento. No habría problema con esta postura que piensa que la vida es para disfrutarla, excepto que quien busca amar debe estar preparado para sufrir. «Mi vida es toda de amor/ y si en amor estoy ducho/ es por causa del amor/ que no hay amante mejor/ que aquel que ha sufrido mucho». Sacar adelante una familia conlleva dificultades y sufrimientos. Quien quiera evitarse complicaciones que no se meta a tener una familia, que no busque amar de verdad. La pregunta, entonces, es: ¿vale la pena una vida sin amor? «A la tarde te examinarán de amor» (san Juan de la Cruz).

 2023 puede pasar como un año más, sin pena ni gloria. O puede ser un año en el que amemos mucho. No importa lo que se nos venga: elecciones, terremotos, pandemias, gozos, enfermedades, apuros económicos, el nacimiento de un hijo o la paz mundial. Lo importante es que en todo veamos una oportunidad para amar, porque solo amando correspondemos al don de la vida. 

Derechos de Autor (c) 2022 Instituto Fe y Libertad
Este texto está protegido por una licencia Creative Commons 4.0.
Usted es libre para compartir —copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato — y adaptar el documento —remezclar, transformar y crear a partir del material— para cualquier propósito, incluso para fines comerciales, siempre que cumpla la condición de:
Atribución: Usted debe dar crédito a la obra original de manera adecuada, proporcionar un enlace a la licencia, e indicar si se han realizado cambios. Puede hacerlo en cualquier forma razonable, pero no de forma tal que sugiera que tiene el apoyo del licenciante o lo recibe por el uso que hace de la obra.
Resumen de licenciaTexto completo de la licencia

Open chat
Bienvenido al INSTITUTO FE Y LIBERTAD
¿En qué podemos ayudarle?