¿Todos queremos combatir la pobreza?

Por Carroll Ríos de Rodríguez | [email protected]

Con ocasión del Día Internacional de la Pobreza, el ICEFI publicó una caricatura difamatoria de pésimo gusto. El dibujo contiene una breve conversación entre un pobre campesino y un Drácula rico, superficialmente preocupado por la pobreza. En este espacio quisiera imaginar una conversación alterna entre estos dos personajes.

Rico: Estoy muy preocupado por la pobreza. ¿Qué podemos hacer los ricos para corregir el camino?

Pobre: ¿Y vos crees que los pobres son pobres por culpa tuya?

Rico: Sí siento culpa. ¿Porqué tan pocos guatemaltecos viven bien? Soy generoso. Invierto en educación y proyectos sociales. Pero no basta…

Pobre: Cuando sea rico también voy a ser generoso, como tú. Pero ahora tengo que fajarme y ahorrar. Y vos, ¿siempre has sido rico? ¿Cómo llegaste a estar donde estás?

Rico: Mi abuelo nació pobre. Él trabajó sin parar para darle un mejor futuro a sus hijos, y sus nietos nos beneficiamos. Nos enseñó a agradecer el capital inicial que recibió de un señor que creyó en él. Mi abuelo cuidó sus costos, produjo eficientemente y satisfizo a los consumidores. Así, fue creciendo la empresa y pagó lo adeudado al inversionista. Él mismo vivió con frugalidad. Fue ahorrativo y visionario. Me inculcó el valor de la laboriosidad. Su hermano, mi tío abuelo, en cambio, no forjó un patrimonio tan significativo para sus descendientes.

Pobre: Ya viste…los ricos no siempre fueron ricos, y si fueras despilfarrador ya te hubieras gastado tu herencia y estarías en la calle. Yo voy a ser como tu abuelo. Yo tengo ambición y empuje.

Rico: Me agrada tu actitud, pero sigo sintiendo que la pobreza es culpa de los empresarios.

Pobre: Habrá algunos ricos que no merecen la etiqueta de empresarios, porque hicieron fortuna gracias a privilegios estatales o de forma corrupta. Asumo que vos sos de los buenos empresarios, que se las baten en los mercados libres y competitivos y benefician a toda la sociedad, no sólo a su propia familia. Ofertan bienes y servicios que mejoran la calidad de vida de sus clientes. Crean empleos. Los sueldos y las prestaciones son mejores entre más empresas productivas hay. Los buenos empresarios crean riqueza. Se desenvuelven en un escenario de gana-gana. Asumen riesgos y pueden quebrar; no hay garantías…

Rico: Es cierto, yo hice unas malas inversiones, pero me recuperé. Tenés razón, requiere destrezas distintas jugar limpio, que usar el poder político para sacar a los competidores del mercado, o mantener los precios artificialmente altos, o pagar menos impuestos. Usar el poder estatal para sacar ventaja desleal transforma el escenario en uno de suma cero.

Pobre: Esos mercantilistas no son empresarios de verdad. Junto con sus compinches, los gobernantes, dañan a los pobres pilas, como yo. Crean barreras de entrada a los mercados y se vuelve más complicado salir adelante. ¿Porqué crees que tantos emprendedores guatemaltecos son informales? Y después, convierten a muchos pobres en dependientes de programas sociales. Pienso que dignifica más a un pobre tratarlo como alguien capaz de gestionar su vida, que tratarlo como una víctima.

Rico: Vos dijiste que querías ser caritativo. ¿Aceptarías mi ayuda?

Pobre: Hagámonos socios, o dame consejos y educación técnica, pero no me regales cosas. Podés disponer de fondos propios y de donaciones libres para tus proyectos patriotas, pero evaluá las consecuencias no intencionadas de tus iniciativas. En contraste, el gobierno le quita a unos para dar a otros. Eso no es caridad. Y como sabemos, gran parte de los bienes confiscados va a dar a los bolsillos de políticos y los aprovechados, no de los pobres.

Rico: ¿Cómo dinamizamos la economía y reducimos el abuso del poder político? El Gobierno hoy parece un pulpo con miles de atribuciones que difícilmente puede cumplir, y una cubeta llena de hoyos por donde gotea la corrupción, un banquete al cuál sólo invitan a los allegados al poder, y un conjunto de monopolios artificiales poco efectivos. Convertimos al Estado en un monstruo. ¡Con qué razón es débil! ¡Por eso no hace lo que debería hacer en primera instancia: garantizar los derechos básicos de los ciudadanos y aplicar la justicia!

Pobre: Tenés razón, deberían enfocarse en hacer valer el Estado de Derecho y crear un conjunto de instituciones que procuren el crecimiento económico, también para nosotros los que hoy somos pobres. Es irónico que los consultores internacionales y los políticos insistan que la solución está en que los empresarios, ricos y pobres, paguemos más impuestos. Quieren que alimentemos al monstruo que se está devorando nuestro futuro. Están ciegos porque años de estatismo nos han empobrecido en vez de traer desarrollo. Lo que es peor, siembran odio cultivando la enemistad entre nosotros, por una insufrible pugna dialéctica de clases. Hagamos un trato. Vos resistí la tentación de convertirte en mercantilista y sentite orgulloso de ser un empresario bueno, y yo no me hago la víctima impotente. Vos y yo estamos hechos de la misma pasta, valemos lo mismo y nos merecemos todo el respeto del mundo porque somos capaces de construir un mejor futuro para los nuestros.


Foto por: Budimir Jevtic