Paradojas del coronavirus I: China y Venezuela

Por Jesús María Alvarado Andrade | [email protected]

El COVID-19 está haciendo estragos en el mundo como nos muestra la Johns Hopkins University1, y todo indica que no tendrá fin esta tragedia, al menos por ahora2. Las cifras de infectados, personas comprometidas y fallecidas asombra al mundo civilizado. En las venideras semanas (marzo-abril de 2020) el número de casos de contagio va a elevarse significativamente en todo el orbe. La mayoría de los casos comenzaron en China, y es allí donde está el mayor foco de contagio aunque dice el gobierno de ese país que empieza a disminuir. Sin embargo, el coronavirus, catalogado de pandemia, se ha extendido a muchas partes del mundo, especialmente, a Europa y los Estados Unidos. 

En la actualidad, se ignora el nivel real de contagiados en América Latina. Aunque inicialmente estuvo exenta, empieza a sufrir los rigores de querer pertenecer al orden global, aunque como siempre, dependiente y rémora de aquel. En contraste, países europeos adoptaron medidas drásticas y otros países perdieron tiempo en el combate contra el virus resultando de ello pérdidas considerables de vidas humanas producto de la negligencia de sus gobiernos como es el caso de Italia y España, entre otros. 

En el caso de España, bien vale la pena recordar que el gobierno «progresista» de ese país desatendió el llamado de muchos especialistas y voces ciudadanas que clamaban por una estrategia de contención, siendo el último de ellos el primer ministro de Italia3, quien al menos ha asumido la responsabilidad en el asunto. En España la situación se agudiza4 y el tiempo perdido y la falta de contundencia inicial frente a esta amenaza invisible comienza a cobrar factura. Esto ha obligado al Rey Felipe VI a dirigirse a los españoles por la crisis del coronavirus5 tomando en cuenta que hasta la monarquía está en riesgo. Esta crisis podría terminar con una alteración de sistemas políticos. 

Con su peculiar temperamento al margen de las modas, Reino Unido adoptó una estrategia bastante arriesgada de enfrentar el virus6. Inicialmente, el gobierno británico pretendió abdicar en su lucha contra el COVID-19, sosteniendo que el resultado era inevitable, haciendo gala de un cierto utilitarismo moral, fomentando que la mayoría de la población joven se contagiara y desarrollara inmunidad frente al virus, evitando el colapso del sistema sanitario y, por tanto, de la economía británica. Esta estrategia no rindió sus frutos7, lo que deja la puerta abierta al gobierno conservador de tomar en serio la vía europea8, pese al Brexit.  El gobierno deberá tomar en cuenta los poderes que le otorga la Public Health (Control of Disease) Act 1984, lo que permitirá ver los colosales poderes del Gobierno británico, que nadie en su sano juicio dirá que es una dictadura, pues la excepción obliga a usar poderes de excepción; ésto se conoce como dictadura constitucional9.

En China, la Comisión Nacional de Salud ha sostenido que parece darse una disminución del pico de epidemia de la COVID-19 luego de intensas semanas de un bloqueo por cuarentena que se parece más a un estado de sitio, especialmente, en la ciudad de Wuhan, foco de la enfermedad. Lo del foco de la enfermedad, ha dado lugar a una fuerte disputa nacionalista y política en medio de este torbellino por combatir la pandemia. Hasta la fecha, es muy posible que ya exista saturación de tanta información que recibe a diario, falsa y verdadera, sobre el virus, tanto médica como de otra índole10. La especulación en relación al origen de la enfermedad11 daría para un análisis más en profundidad sobre el estado de la cultura12 actual, así como la fe por una cura rápida y veloz. 

En diversos países, especialmente en las grandes potencias, llama la atención la guerra política en el que diversos países se acusan mutuamente13 de ser los causantes del virus, o sencillamente generadores de esta pandemia, con el objeto de asociar este virus a alguna nación, lo cual tiene unas implicaciones económicas, políticas, geopolíticas y reputacionales nada desdeñables. Este virus, como todo virus invisible al ojo humano, no puede analizarse sin hablar de humanos, pues son estos los contagiados. De allí que se explique la indiferencia inicial cuando se propagó el virus en el sentido de que al parecer no se cree lo que no se ve.

En este sentido, son seres humanos los portadores de este virus con lo cual más que nunca el discurso de los «derechos humanos»14 presenta en esta coyuntura un reto formidable, pues mas allá de la prédica por la universalidad de los derechos, cartas de derechos o de tratados internacionales, los diversos países han aceitado sus políticas de salubridad, migración, salud, etc., al típico modo del Estado-Nación, desdiciendo la universalidad de los derechos con un discurso nacionalista. Ello sin contar con el hecho, de que muchas personas no confían en este Estado-Nación, por lo que irónicamente apelan a una solución global en su desesperación. A este respecto, el constitucionalista Luigi Ferrajoli, ha denunciado la incoherencia de la Unión Europea en su lucha contra el virus sosteniendo que:

«La segunda enseñanza se refiere a la necesidad de tomar medidas efectivas y, sobre todo homogéneas, ante emergencias de esta naturaleza, para evitar que la variedad de medidas adoptadas, en muchos casos totalmente inadecuadas, termine favoreciendo el contagio y multiplicando el daño para todos. Ahora, en cambio, vemos que cada país toma medidas diferentes, a veces completamente inadecuadas, como las adoptadas en los Estados Unidos e Inglaterra, cuyos gobiernos están subestimando el peligro para no dañar sus economías. Incluso en Europa, los 27 países miembros se mueven en un orden disperso, adoptando cada uno estrategias diferentes: desde las rigurosas medidas de Italia y España, hasta las más blandas de Francia y Alemania. Sin embargo, al menos en lo que respecta a Europa, la gestión conjunta de la epidemia estaría incluso impuesta por los Tratados. El artículo 168 del Tratado de Funcionamiento de la Unión, dedicado a la salud pública, luego de afirmar que «la Unión garantiza un alto nivel de protección de la salud humana», establece que «los Estados miembros coordinan entre sí, en comunicación con la Comisión, sus respectivas políticas», y que «el Parlamento Europeo y el Consejo también pueden tomar medidas para proteger la salud humana, en particular, para luchar contra los grandes flagelos que se extienden a través de las fronteras». Además, el artículo 222, titulado Cláusulas de solidaridad», establece que «la Unión y sus Estados miembros actúan conjuntamente con espíritu de solidaridad si un Estado miembro es objeto de (…) una catástrofe natural (…)»15

Pese a ello, la Unión Europea ha tenido que cerrar fronteras externas16 con el objeto de permitir que cada Estado pueda enfrentar la crisis por 30 días como consecuencia de la expansión del coronavirus. Sin embargo, en América Latina, resulta asombroso ver cómo los distintos mecanismos de integración en América Latina guardan un silencio sepulcral, entre otras cosas, derivados de que los procesos de integración en América Latina son unas parodias comparadas con Europa pese a que en esta región varios próceres de las independencias se adelantaron en esta idea. 

En tal sentido, el COVID-19 como problema «mundial» parece una expresión aparentemente extraña a tenor de nuestro esquizofrénico discurso y actitudes políticas, especialmente, si se toma en cuenta lo que el mundo ha vivido en las últimas décadas. Esta aparente contradicción se puede cotejar indagando en la historia reciente las raíces del discurso político-actual, a saber, la extraña posición de muchos voceros en afirmar el tema de la identidad cultural pero reconocerse a la vez como parte del mundo, especialmente, cuando se trata de obtener algún beneficio.

A su vez, llama la atención que las constantes prédicas en contra de ciertas integraciones u organismos internacionales -mas allá de las razones específicas que se tienen- terminan desvaneciendose cuando diversos actores piden acciones concretas a esos organismos, al verse ciertos Estados incapacitados en el combate de la pandemia del coronavirus. De allí que pese al discurso nacionalista, muchos Estados e individuos tengan que admitir que el problema es global -especialmente dado el fenómeno de la globalización y avances tecnológicos- lo que indudablemehte muestra la impotencia del Estado-Nación frente a este asunto. 

Ello sin contar con el hecho de que el individualismo extremo que tanto se predica, e incluso, se vanagloria en este mundo de la sociedad Netflix, parece tener un límite, máxime en la época en que para enfrentar la crisis hay que padecer el aislamiento o cuarentena, con todo el problema de claustrofobia, pánico o incluso o sentimiento de soledad que ello acarrea.  

En Why Liberalism Failed, el profesor Patrick J. Deneen se adelantó a muchas de las patologías que estamos viendo en estos días de cuarentena voluntaria, obligatoria o sugerida. Este libro contiene diversos pasajes que bien pueden servir para predecir cómo el COVID-19 nos transformará a peor seguramente. 

Dice Deneen «el porche delantero, a menudo situado no lejos de la calle, a distancia convencional, era el reflejo arquitectónico de una era marcada por la expectativa de una elevada sociabilidad con el vecindario. El patio trasero ganó en popularidad alrededor de la misma época a medida que crecía el uso del automóvil y había cada vez más casas en las afueras, todo lo cual creó un medio compartido que conducía a la privacidad, a la vida apartada, a la insularidad, y aún menor compromiso con los espacios y las prácticas sociales y cívicas. Estas tecnologías reflejaban los compromisos de la libertad republicana moderna, pero no hicieron, como a menudo se piensa, que fuésemos «solitarios»17.

En tal sentido, no cabe la menor duda que la apariencia fantasmal de las ciudades y pueblos llevará a otra revolución arquitectónica conducente a más «individualismo», entre otras cuestiones, por el hecho de que «Nuestra cultura de la tecnología partía de la premisa, desde el mismísimo arranque, de una definición errónea de libertad, y ahora parece estar llevándonos ineluctablemente a quedar atados a las consecuencias de nuestra propia fantasía»18. Esta revolución tecnológica se da también en un momento en que la moralidad es cada vez más difícil de entender. En efecto, el COVID-19 nos va a arrastrar luego de terminar -si es que terminamos ilesos como humanidad- a un incremento mayor del discurso por la «desigualdad». A su vez, el miedo por el virus podría tener sus efectos siniestros en la juventud, si tomanos en cuenta que el retorno a la normalidad será condicionado, máxime si se repara en que la llamada distancia social seguirá teniendo su impacto, lo cual se matizará muy levemente con la tecnología: applewatches, celulares y otros dispositivos que por más benéficos que sean no tienen la misma importancia que el contacto humano directo. Esto a futuro tendrá su efecto aunque no inmediato en la arquitectura futura y en los nuevos espacios sociales que se crearán. 

Como bien apuntó Tocqueville «[…] la innovación más notable de los modernos en la moral creo que consiste en el enorme desarrollo y el nuevo aspecto dados en nuestros días a dos ideas que el cristianismo ya había destacado notablemente, a saber: que todos los hombres tienen el mismo derecho a los bienes de este mundo y el deber de auxiliar, de los que más tienen, a los que tienen menos […] Se ha impuesto una obligación estricta de reparar algunas desigualdades, de acudir en ayuda de ciertas miserias, de prestar a todos los débiles, a todos los desdichados, un apoyo. Se ha establecido así una especie de moral social y política que los Antiguos sólo conocían muy imperfectamente y que es una combinación de las ideas políticas de la Antigüedad y los conceptos morales del cristianismo»19.

En tal sentido Thomas Piketty no descubrió nada y probablemente es menor comparado con el talento de Tocqueville. Lo que se avecina una vez superado el COVID-19 es un renacer del discurso a favor de la desigualdad, la prédica de los países pobres en ser reparados por las «injusticias» del gran capital, algo que bien analizó Carlos Rangel en su libro El tercermundismo.

En esta época del COVID-19 el mundo se aísla cada vez más en rígidas fronteras aéreas, marítimas o terrestres de manera radical, pero paradójicamente pidiendo cada país una «solución» global: ¿vacuna? Pese a ello, la pandemia pareciera propiciar en muchas personas una conciencia de «humanidad», pero que no terminamos de ver en acciones concretas, puesto que la idea del «progreso» parece desmentirla la cruda realidad, por ejemplo, cuando vemos cómo cada quién intenta aplastar al otro o cuando se es claramente indiferente con las personas mayores20, especialmente, en esta sociedad que santifica la juventud, es decir, la sociedad Peter Pan.

Las implicaciones políticas, geopolíticas y económicas de todo esta situación no son menores.  Si bien China ha sido el país con más contagiados y más muertos, también ha sabido sacar su músculo como potencia emergente. El gigante asiático corre a una velocidad sorprendente por encontrar una vacuna contra el COVID-1921, cuestión que quisiera lograr antes que otras potencias para redoblar su poder, es decir, «problema-reacción-solución». A su vez, China ha venido apoyado a muchos países como Italia -al menos Lombardía- quien ha requerido del apoyo de personal médico de Venezuela, China y Cuba, país europeo como se ha dicho azotado por la pandemia. De igual modo a dado ayuda médica a Francia22, Venezuela23, etc. jugando diplomáticamente.

A diferencia de China, Cuba y Venezuela en tanto reliquias de un socialismo trasnochado que no entiende ni siquiera el proceso de adaptación de China al mundo global, quedan en una posición extraña en el orden global. En efecto, un país teóricamente rico como Venezuela, poco desarrollado, tecnológicamente atrasado y sin una institucionalidad moderna, solo dispone de una maltratada naturaleza -también de un capital humano subyugado- que insiste en albergar las mayores reservas de petróleo del mundo, que en medio de la crisis, ha visto caer su valor en el mercado24 precisamente derivado de una maniobra de varios de sus socios comerciales e ideológicos. 

Pese a esta potencial riqueza, el régimen de Nicolás Maduro, consciente -se presume- del cambio geopolítico y de la pérdida de capacidad crediticia del país, adoptó una estrategia realista pidiendo dinero al FMI25, lo cual con mucha razón este organismo rechazó26, derivado del no reconocimiento de Maduro por parte de la comunidad internacional. 

Por tanto, al desgobierno de Maduro no le ha quedado otra alternativa que someterse a las condiciones draconianas del imperialismo chino, precisamente, porque nunca apostó, como sí lo han hecho los chinos, por desatar las fuerzas del mercado, fuerzas que por cierto son las que posibilitan el poderío económico y científico del gigante asiático. En el caso del desgobierno tiránico de Cuba, no le queda otra que tomar para sí un poco de ese dinero que logre conseguir Venezuela, si es que lo logra conseguir. 

El caso de Venezuela es interesante en medio del torbellino del COVID-19 desde el punto de vista geopolítico. El desgobierno de Maduro ha felicitado el esfuerzo chino en el combate contra el virus, pues se sabe que es el único aliado que tiene; los rusos solo les envían militares, que no sabemos si entienden español27. Los antiimperialistas y socialistas de Venezuela no les ha quedado otro remedio que reemplazar un imperio por otro, según ellos, más benévolo, pese a la evidencia contraria28

Así, pese a la evidencia del fracaso del «Socialismo del Siglo XXI», solo les queda vitorear en Venezuela al imperialismo chino, eludiendo quizás una de las lecciones más importantes de toda esta crisis, a saber: el peligro de confiar en que un solo país, en este caso China, sea el único fabricante del mundo y la fuente principal de cadenas de suministro para casi todo, desde automóviles hasta alimentos y medicamentos, desde computadoras hasta teléfonos29

Lamentablemente la realidad en muchas partes está distorsionada y los anti-bolivarianos del desgobierno de Venezuela, insisten en sostener que «la propiedad privada es un robo y el comercio su instrumento»30 obviando que China pretende ser el mayor comerciante de la historia. Ello sin contar, con el hecho de ignorar que la fragilidad es una de las ventajas del sistema capitalista y si bien los Chinos no están dispuestos a aventurarse a flexibilizar su sistema político por ahora, es inevitable que algún día su despliegue económico los obligue  a ello, pues este auge económico es lo que les ha permitido poder combatir con bastante eficiencia a un virus en ciudades tan desarrolladas como Wuhan, entre otras, y no las consignas de Marx-Lenin como sucede en Corea del Norte.


Puedes encontrar la parte II de este análisis aquí.

Puedes encontrar la parte III de este análisis aquí.


Notas

  1. https://coronavirus.jhu.edu/map.html
  2. https://www.businessinsider.com/coronavirus-trump-us-hoping-return-to-normal-by-july-august-2020-3
  3. https://www.lefigaro.fr/culture/matteo-renzi-exhorte-les-europeens-a-ne-plus-aller-au-theatre-ou-au-musee-20200312
  4. https://elpais.com/sociedad/2020-03-17/ultimas-noticias-del-coronavirus-y-el-estado-de-alarma-en-directo.html y https://www.rtve.es/noticias/20200320/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml
  5. https://elpais.com/espana/2020-03-18/lea-el-mensaje-de-felipe-vi-a-los-espanoles-por-la-crisis-del-coronavirus.html
  6. https://www.lavanguardia.com/internacional/20200313/474112559284/reino-unido-impotente-coronavirus-prioridad-economia.html
  7. https://edition.cnn.com/2020/03/16/europe/boris-johnson-uk-coronavirus-response-ramped-up/index.html
  8. https://www.theguardian.com/world/video/2020/mar/18/coronavirus-uk-schools-to-close-indefinitely-says-boris-johnson-video
  9. Un ejemplo se puede ver en esta noticia https://elpais.com/espana/2020-03-17/derecho-de-excepcion-para-el-estado-de-emergencia.html
  10. https://www.livescience.com/how-long-coronavirus-last-surfaces.html
  11. https://www.bbc.com/news/science-environment-51496830
  12. Se dice que la sangre y carne del Pangolín, posible origen del virus según algunas teorías, además del murciélago, es usada para combatir la disfunción eréctil del hombre o para aumentar la fertilidad de la mujer. La carne es vista como un manjar al alcance de muy pocos, es decir, es una carne que comen altas capas de la sociedad a nivel mundial. Véase al respecto entre muchas noticias y reportes https://elpais.com/internacional/2017/02/09/mundo_global/1486618397_710137.html y https://www.youtube.com/watch?v=DqC3ieJJlFM.
  13. El presidente Donald Trump ha dicho lo siguiente en su cuenta de Twitter «The United States will be powerfully supporting those industries, like Airlines and others, that are particularly affected by the Chinese Virus. We will be stronger than ever before!» de fecha 16 de marzo de 2020.  De igual forma https://edition.cnn.com/2020/03/17/politics/trump-china-coronavirus/index.html
  14. https://www.dissentmagazine.org/article/five-fables-about-human-rights
  15. https://palestraextramuros.blogspot.com/2020/03/lo-que-nos-ensena-el-coronavirus.html
  16. https://www.dw.com/en/cross-border-workers-coronavirus-pandemic-italy-switzerland-austria-germany-quarantine/a-52737342
  17. Deneen, Patrick J. ¿Por qué ha fracasado el liberalismo?, Ediciones Rialp, Madrid, 2018, p. 126
  18. Deneen, Patrick J. ¿Por qué ha fracasado el liberalismo?, Ediciones Rialp, Madrid, 2018, p. 141
  19. Tocqueville, Alexis, Sobre las religiones. Cristianismo, hinduismo e islam, Ediciones Encuentro, Madrid, 2013, p. 95
  20. No siempre son los mayores, véase https://www.20minutos.es/noticia/4192783/0/oms-coronavirus-no-solo-mata-gente-mayor-muchos-jovenes-mueren/
  21. https://www.scmp.com/news/china/society/article/3075438/hopes-coronavirus-vaccine-rise-after-chinese-scientists-find
  22. https://www.usnews.com/news/world/articles/2020-03-18/the-latest-new-concerns-in-south-koreas-worst-hit-city
  23. https://actualidad.rt.com/actualidad/346793-venezuela-anuncia-puente-aereo-china-coronavirus
  24. https://cnnespanol.cnn.com/2020/03/10/por-que-se-desplomaron-los-precios-del-petroleo-y-que-significa/
  25. https://forbes.co/2020/03/17/actualidad/maduro-pide-al-fmi-5-mil-millones-de-dolares-para-actuar-contra-el-covid-19/
  26. https://www.elnuevoherald.com/noticias/finanzas/article241276411.html
  27. Los militares venezolanos no hablaban inglés durante la compra de los aviones F-16. Dudo que en este momento hablen ruso para entender los aviones de combate que han comprado. Véase https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/24/rusia-admitio-que-entrena-a-los-militares-del-regimen-de-maduro-son-especialistas-que-estan-alli-para-formar-a-nuestros-colegas/
  28. https://foreignpolicy.com/2020/02/15/coronavirus-xi-jinping-chinas-incompetence-endangered-the-world/
  29. https://www.lawliberty.org/2020/03/09/between-complacency-and-panic/
  30. https://www.planetadelibros.com/libro-trilogia-los-enemigos-del-comercio/302399
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