Por David Orrego | [email protected]

Cada día las personas se encuentran con abundantes dilemas por resolver. Aquellas que encuentren difícil dicha tarea, tendrán mucho en qué pensar sobre los principios en los que se sustentan sus decisiones. Así lo piensa Rushworth M. Kidder en su libro Cómo las personas buenas toman decisiones difíciles, en donde destaca que las personas que viven en esa línea íntima de sus valores básicos, es más probable que mediten sobre las opciones que poseen para decidir, que en cambio aquellos que suelen tomar los valores de manera más superficial y ni siquiera se constituye como un problema el hecho de decidir. Esas personas que se sostienen en sus valores y encuentran fuerte convicción en ello, se enfrentan constantemente a dilemas éticos.

Pero, ¿qué son dilemas éticos? Kidder lo resume en una frase: opciones difíciles que enfrentan un valor correcto contra otro. Estos valores contrapuestos se dividen en cuatro modelos de dilemas:

  • Individuo versus comunidad.
  • Corto plazo versus largo plazo.
  • Verdad versus lealtad.
  • Justicia versus compasión.

Cada dilema presenta dos valores, y no necesariamente la decisión que se tome respecto a cada dilema descalifica al valor del otro. De ahí que Kidder llame un dilema entre una decisión buena y otra también buena. Sin embargo, decidir sobre un valor u otro no solo debe depender de nuestro contexto; también se toman en cuenta los valores en los que nos basamos como personas. Kidder menciona tres principios básicos que nos dan diferentes perspectivas para escoger y resolver cada dilema:

  • Principio utilitario
  • Principio categórico
  • Principio solidario

El principio utilitario se entiende como aquel bien mayor que se persigue para el mayor número de personas. En este sentido, podemos elegir entre individuo o comunidad, basándonos en un análisis de costo y beneficio. El principio categórico consiste en obedecer aquel principio que quisiéramos que todos lo obedecieran. A diferencia del principio utilitario, este no se basa en resultados sino en principios, especialmente bajo el concepto del deber. Por último, el principio solidario se basa en la famosa regla de oro: haz a los demás lo que quisieras que ellos te hicieran a ti. Tiene que ver más con empatía, con analizar las acciones poniéndonos en el lugar de la otra persona. Pero, ¿cómo influyen estos principios en los dilemas paradigmáticos?

Estos principios no deben entenderse como fórmulas aplicables para tomar una decisión rápida en un dilema entre una decisión buena y otra también buena. Kidder advierte que realmente se trata de un ejercicio moral que nos muestra distintas perspectivas para entender de qué forma tomamos nuestras decisiones.

Analicemos el siguiente ejemplo:

Jorge y Alberto son estudiantes de la secundaria. Ambos tienen un examen final que necesitan ganar con una buena nota para aprobar el curso. Jorge se ha preparado estudiando constantemente en las últimas semanas, pero Alberto ha caído en la procrastinación y no ha tenido mucho tiempo de hacerlo. El día del examen ha llegado. Jorge se sienta detrás de Alberto y este ha sacado una hoja pequeña donde tiene algunas posibles respuestas, es decir, un «chivo». La maestra se ha dado cuenta, y le suspende el examen por haber hecho trampa. Sin embargo, Alberto cuestiona aquella decisión y señala a Jorge como testigo para que lo defienda de no haberlo hecho. Sin embargo, Jorge se ha dado cuenta del «chivo» y, ante aquel hecho, enfrenta un dilema entre una decisión buena y otra también buena, específicamente, entre la verdad y la lealtad.

Jorge y Alberto han sido compañeros y amigos desde el jardín de infantes; han forjado una amistad fuerte. Esto hace que tanto Jorge como Alberto se tengan lealtad. Sin embargo, Jorge siempre ha sido correcto en sus acciones, y decir que Alberto no copió lo dejaría como un «mentiroso», por lo que también está obligado a decir la verdad. Entonces, ¿qué decisión debe tomar Jorge?

Si Jorge dice la verdad actúa bajo un principio categórico, sin prever los resultados se debería primero al deber. Si en cambio no la dice, podría basarse bajo el principio solidario, probablemente Jorge ante aquella acción tampoco le gustaría que su mejor amigo lo hiciera con él. Sin embargo, evaluando el contexto, y sabiendo que Alberto cayó en procrastinación, la decisión podría ser más categórica. Pero, ¿qué decisión tomarían ustedes?

Al final, los seres humanos nos enfrentamos cada día con decisiones buenas versus buenas que no es lo mismo que enfrentarse con decisiones buenas o malas, pero que constantemente ponen a prueba nuestros principios y valores. Kidder preguntaría, ¿cómo está nuestro barómetro moral?


Bibliografía:

Kidder, R. (1998). Cómo las personas buenas toman decisiones difíciles: resolviendo los dilemas de la vida ética. Guatemala, Guatemala : Universidad Francisco Marroquín, 1998.


Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor.  El Instituto Fe y Libertad abre este espacio para dialogar e impulsar el florecimiento humano promoviendo la libertad individual y los principios judeocristianos.

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