El cronismo y los migrantes. Su relación íntima con la parábola «El buen samaritano»1

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Por Jorge Estuardo -Cuco- Ceballos Morales

Las opiniones expresadas en este espacio no necesariamente reflejan la postura del Instituto Fe y Libertad y son responsabilidad expresa del autor.

Carroll Rios de Rodríguez, en su artículo ¿Cómo se cura el cronismo?, nos propone un análisis sobre el capitalismo crony. La autora, siguiendo la tónica que en sus afortunados artículos nos ha compartido en otras ocasiones, aclara con firmeza que el cronismo nada tiene que ver con «mercados libres».

Este, el llamado cronismo, es otra de las formas que permea dentro de nuestras sociedades y se hace presente en un mundo en el que la corrupción se identifica bajo varios nombres y denominaciones, cual legión2, y que destruye toda forma de bienestar. 

Con propiedad, Rios de Rodríguez nos sitúa en una de las formas más evidentes de corrupción que se han venido dando por décadas en nuestro país –antes a cargo de una cúpula3, ahora disgregado en varias legiones de corruptos y que incluye a dizque empresarios-.Estos utilizan mucho el aparato estatal que incluye a varias personas que laboran en los tres organismos –y que Montesquieu llamó poderes-, en especial, el ejecutivo y el legislativo. Mediante maniobras fraudulentas –utilizando mecanismos y procedimientos supuestamente «legales», en una abierto fraude de ley-, logran ponerse en las primeras filas de los llamados «contratos de obra del Estado»4, entre otros. Como resultado, se distorsiona el llamado «mercado libre» de oferta de servicios legítimos de esa naturaleza, con la componenda de dádiva o coima que los «servidores públicos» exigen amén de que ese lugar no se les quite y continúen en sus acostumbrados y eternos «privilegios».

Ante ello y muy distante -a años luz-, los verdaderos empresarios, los que se ponen la camisola, los que arriesgan, los que en el día a día y a muy temprana hora, suenan la campana de lo que es el verdadero servicio, con el apoyo de los muchos trabajadores y colaboradores, y con esperanza firme, siguen «rajando ocote y lomo» para dar el sustento de sus respectivos conglomerados familiares, esperando que esto cambie.

Este, el cronismo o corrupción de empresarios sigue siendo, para nuestro infortunio, una lacra en la que el compadrazgo, las mordidas y los privilegios, sitúan a personajes que, lejos de contar con experiencia en materias de construcción de obras, de conocimiento en ciencias –medicinas-, utilizando las denominaciones empresariales que inscriben en el Registro de la zona 4, empujan un costo financiero estatal y privado que tarde o temprano les pasará factura. 

 Por su parte, Yurrita Cuesta, en su artículo Migrantes en la historia, nos sitúa sobre otro problema que vivimos a nivel mundial, haciendo una reseña histórica que pone al desnudo un tema que se sigue evadiendo en las distintas agendas regionales y locales, tanto por nuestros gobernantes como de los sectores privados y, más temprano que tarde, harán mella en nuestros círculos cercanos. 

Con la claridad y técnica que caracteriza al arquitecto Yurrita, con elementos e información reales, ubica nuestra realidad en relación a todos aquellos (al decir de Arjona: «mojados») que siguen buscando en el «sueño americano» las oportunidades que en sus países se les niega.

¿Qué relación tiene todo esto, con la parábola del buen samaritano5? A mi modo de ver, mucha. 

La lectura que nos propone la Sagrada Escritura sirve de revisión de conciencia, con la lapidaria y certera pregunta del Maestro: ¿quién es mi prójimo?. Enmarca, a nivel de efecto mariposa, algo que, sin ir muy lejos, debemos reflexionar cada uno en nuestro propio círculo o «metro cuadrado».

La respuesta inequívoca que se le da al Maestro sobre quién se comportó como «prójimo», y que Él mismo nos invita a seguir, debe ser un eco penetrante que nos obligue a reflexionar sobre lo que en la vida llamamos prioridades. 

El cronismo daña la economía, reduce oportunidades de empleo e incentiva la migración. Los migrantes van en busca de un sistema o un marco institucional más libre, menos corrupto. Debemos velar por el bienestar de los que sienten que no tienen alternativa a migrar, intentando hacer más próspera la economía, y reduciendo el cronismo.

Hoy, la pregunta del Maestro resulta más vigente que nunca –en nuestra historia de espacio- tiempo, en nuestro hoy- y debe hacernos reflexionar. Si hemos equivocado el camino, si los cantos de sirena de cualquier tipo nos han embotado la mente y el corazón, es momento de replantearnos, de enderezar.

Recordemos que, para Él, nuestro Maestro, Amigo y Hermano, siempre hay tiempo de cambiar, siempre hay tiempo de mejorar y tomar lo que Él mismo nos pide: que seamos su Simón de Cirene, ayudándole a cargar, aunque parezca pesada, la Cruz, porque el camino del después, del día del Sol, será la recompensa siempre esperada. 


1 Evangelio del 4 de octubre de 2021, día en el que se publicó el artículo de Carroll Rios de Rodríguez.

2 Al decir de un pasaje en la Sagrada Escritura, son muchos…

3 Recordemos los años 80…

4 Que incluye infinidad…carreteras…, escuelas…

5 Lectura del Evangelio del 4 de octubre de 2021 y que cae como anillo al dedo.