La religión y la pandemia

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Por Carroll Rios de Rodríguez

Las opiniones expresadas en este espacio no necesariamente reflejan la postura del Instituto Fe y Libertad y son responsabilidad expresa del autor.

El Dr. Francisco Pérez de Antón publicó un artículo titulado «Rebeldes en el rebaño».1 El artículo critica a quienes no se quieren poner la vacuna contra el Covid-19. Aunque señala algunas verdades, el artículo me turbó.

Las personas libres distan mucho de ser ovejas o vacas. Si fuéramos ganado, el dueño de la manada nos hubiera inoculado sin más que unos cuantos mujidos o balidos de protesta. La «inmunidad de rebaño» sería muy fácil de alcanzar.

¿Acaso hay alguien que no desea vencer esta pandemia lo antes posible? Unos pocos neo-malthusianos o ambientalistas radicales, que ven con buenos ojos la despoblación del planeta, podrían celebrar esta nueva plaga. Los demás, no. Pérez ve en la vacuna la única salida. Es producto de la ciencia. Si todos nos vacunamos, la pandemia se irá «por donde vino», afirma. Tan evidente es para él el beneficio de vacunarnos, que achaca el titubeo frente a la inmunización a la irracionalidad. La libertad de religión y la libertad individual son dos malas excusas para no vacunarse, según Pérez.

Pérez de Antón atribuye al Pew Research Center la frase siguiente: «casi la mitad de los miembros de las iglesias evangélicas no piensan inmunizarse contra el coronavirus». Su fuente posiblemente sea un artículo del Wall Street Journal 2 en el cual se afirma que «el porcentaje de evangélicos blancos que ya fueron vacunados o piensan hacerlo es de 56 % en junio, arriba del 45 % en marzo». El artículo sigue diciendo que solo 13 % de todos los estadounidenses están fehacientemente opuestos a la vacuna. El tono del Wall Street Journal es inverso al de Pérez de Antón: entre creyentes, cada vez más personas se ponen la vacuna. 

Una búsqueda en internet arrojó varias publicaciones que recaban datos de estudios por Pew Research Center y las conclusiones de estos artículos son optimistas. Aumentó la voluntad de los americanos de vacunarse, afirma un titular de The New York Times del 5 de marzo del 2021: el 69 % de los encuestados ya se vacunaron o tienen intención de hacerlo. Quienes aún tienen reservas dicen estar evaluando sus efectos secundarios, o responden a motivaciones partidistas. Este artículo no menciona en ningún lugar la religión3.

La mayoría de artículos que encontré muestra menos preocupación por la población de cristianos, que por los latinos y los afroamericanos. El Centro para el Control de la Enfermedad y la Prevención (CDC) del gobierno de Estados Unidos ha recabado datos sobre la etnicidad de los vacunados. Para agosto del 2021, el 61 % de los vacunados eran blancos, 12 % negros y 17 % hispanos.4 Los latinos y afroamericanos aún no vacunados no aducen motivos religiosos: les cuesta registrarse para la vacuna en línea, o carecen de información, o se les complica faltar al trabajo.5

Encontré también varios artículos en sitios cristianos en los cuales se motiva a los lectores a ponerse la vacuna. «Tres meses después de iniciado el esfuerzo de Estados Unidos por inocular en camino a la inmunidad de rebaño, los grandes nombres del cristianismo evangélico blanco están saliendo a favor de las vacunas contra el Covid-19», afirma Jonathan Levin de Bloomberg.6 El papa Francisco y el papa emérito Benedicto XVI dieron el ejemplo a los católicos desde enero, cuando ambos recibieron la primera dosis de la vacuna.7

Seguramente existen estadounidenses que objetan la vacuna por motivos religiosos, pero son pocos y cada vez menos. Algunos «anti-vaxxers», como les dicen allá, explican que su resistencia obedece a temor de los efectos secundarios o a dudas sobre la ciencia de las vacunas. 

Luego, Pérez de Antón da un brinco ilógico: si en Estados Unidos los religiosos están chiflados, en Guatemala seguramente lo estarán más: «En Guatemala las cifras de los negacionistas y de quienes atentan de esta forma contra la vida y la salud del próximo (que es como antes se escribía prójimo) y no creen en las vacunas, pero sí en las sanaciones milagrosas, son seguramente más altas».8 ¿¡Qué!? 

Seguramente basa esta conjetura en el hecho de que en el país, únicamente un 11 % de la población total no reporta filiación religiosa alguna. Y, como la inmensa mayoría de guatemaltecos creemos en Dios, somos todos una partida de locos que no acudiremos a los puestos de vacunación. Ahhh… eso explica las interminables colas en los puestos de vacunación, los reclamos por el negocio de las vacunas Sputnik, las protestas contra la administración Giammattei por la escasez de vacunas, etc.

Seguidamente, Pérez de Antón se mofa de los que se oponen a la vacuna, no por razones religiosas, sino porque son libres de hacerlo. A Pérez no le parece que una persona rechace la vacuna diciendo que «cada quien es dueño de su vida y su salud y puede hacer con ellas lo que le parezca». ¿Este es el mismo autor que escribió La ética de la libertad (1979)? Los que se quieren vacunar, porque son racionales y científicos, a esos sí les garantizamos los derechos inalienables a la vida y la libertad. No merecen el mismo trato quienes rehúsan la vacuna, por ser berrinchudos y rebeldes, y porque ponen en peligro la vida de los demás. Estamos ante una externalidad negativa. Incluso cita a John Stuart Mill, quien justificó que el estado debe privar de libertad a las personas que atentan contra la vida de otros. 

Uno de los efectos más tristes del Covid-19 es que nos infectó de desconfianza mutua. Y de miedo. Nos convirtió a todos en armas de destrucción masiva, porque al salir por la puerta de nuestra casa, nos convertiremos en un potencial peligro para los demás. Y sin nosotros saberlo siquiera, porque podemos ser portadores asintomáticos.  

Si entiendo correctamente a Pérez de Antón, está pidiendo que el comportamiento de los rebeldes sea corregido por ley. ¿O nos está tomando el pelo? ¿Es un artículo a favor de la vacunación obligatoria? ¿Por qué? En el fondo, porque teme que los guatemaltecos seamos demasiado ignorantes y religiosos como para hacer lo correcto si nos dejan en libertad. No es una postura liberal.

Bien escribía el economista Donald Boudreaux que la presencia de una externalidad negativa no es motivo suficiente para conculcar las libertades de los demás.9 Si el gobierno nos puede coaccionar para que nos vacunemos contra el Covid-19, ¿a cuántas otras cosas nos debe o puede obligar? ¿Qué otros comportamientos humanos ponen en riesgo suficiente a los demás, a ojos de los gobernantes, como para que restrinjan nuestra libertad?

La alternativa a lo que propone Pérez de Antón es confiar. La mayoría de las personas harán su cálculo de costo beneficio, porque además de ser inteligentes poseen sentido común y empatía por los demás. Si vacunarse mejora su calidad de vida y la de los vecinos notablemente, las personas se vacunarán. Dicho sea de paso, y aunque no viene al caso, yo ya me vacuné.


1. Francisco Pérez de Antón, «Rebeldes en el rebaño», elPeriódico, 8 de agosto, 2021, recuperado de https://elperiodico.com.gt/noticias/domingo/2021/08/08/rebeldes-en-el-rebano/

2. Ian Lovett, «White Evangelicals Resist Covid-19 Vaccine Most Among Religious Groups», The Wall Street Journal, 28 de julio, 2021, recuperado de https://www.wsj.com/articles/white-evangelicals-resist-covid-19-vaccine-most-among-religious-groups-11627464601

3. https://www.nytimes.com/2021/03/05/world/americans-vaccinations-survey.html

4. Nambi Ndugga, Latoya Hill, Samantha Artiga, Noah Parker, «Latest Data on Covid-19 Vaccinations by Race/Ethnicity», KFF, 4 de agosto, 2021, recuperado de https://www.kff.org/coronavirus-covid-19/issue-brief/latest-data-on-covid-19-vaccinations-race-ethnicity/

5. Nina Feldman, «Why Black and Latino People Still Lag on Covid Vaccines—and How to Fix It», NPR, 26 de abirl, 2021, recuperado de https://www.npr.org/sections/health-shots/2021/04/26/989962041/why-black-and-latino-people-still-lag-on-covid-vaccines-and-how-to-fix-it

6. Jonathan Levin, «US Evangelical Leaders Preach Covid Vaccine Benefits to Their Followers”, Bloomberg, 26 de marzo, 2021, recuperado de https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-03-26/u-s-evangelical-leaders-preach-vaccine-to-holdout-flocks

7. Vatican News, «Pope Francis and the pope emeritus receive Covid-19 vaccine», 14 de enero, 2021, recuperado de https://www.vaticannews.va/en/pope/news/2021-01/pope-francis-benedict-xvi-covid-19-vaccine.html

8. Francisco Pérez de Antón, Op. Cit.

9. Donald Boudreaux, «Las externalidades no son una buena excusa para la vacunación obligatoria», Instituto Fe y Libertad, 4 de agosto del 2021, recuperado de https://feylibertad.org/2021/08/las-externalidades-no-son-una-buena-excusa-para-la-vacunacion-obligatoria/