Un recordatorio urgente: la razón y el diálogo, ¡están allí!

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Por Juan José Ramírez

Las opiniones expresadas en este espacio no necesariamente reflejan la postura del Instituto Fe y Libertad y son responsabilidad expresa del autor.

Sobre la religión, de Rémi Brague1

Breve comentario por Juan J. Ramírez2

El Autor

Durante el mes de marzo reciente, se convocó, por parte del Instituto Fe y Libertad, al primer seminario de 2021 del programa Civilización y Perspectivas, durante el mismo se estudió el libro Sobre la religión, escrito por Rémi Brague3. El autor es un especialista en varios ámbitos: filosofía medieval, judía y árabe. Respalda sus reflexiones en las fuentes originales en lenguas muertas y orientales y que, por medio de sus explicaciones y ampliaciones, acerca al lector del siglo XXI al fascinante mundo de las distintas civilizaciones que nos han antecedido y formado. Brague, por tanto, es un pensador que merece la pena ser conocido, y discutido, en amplios círculos académicos, especialmente aquellos interesados en comprender a profundidad las corrientes históricas y filosóficas que han abastecido, con sus problemas y esplendores, a las civilizaciones de Occidente; y también, oportuno decirlo, a las civilizaciones no occidentales. 

La religión: un cimiento de la cultura universal

Estamos ante un libro tejido con múltiples hebras de excelentes referencias históricas, culturales y religiosas. Esto es, para quienes esperen un libro que aborde el tema de la religión desde su ángulo existencial e íntimo, me temo que no encontrarán esta línea de discusión en el mismo. Más que una evasión de tan obvia preocupación por cualquiera que tenga un interés en estos temas se da como algo implícito el cimiento religioso de la experiencia humana a lo largo de los siglos. La religión, entonces, no es meramente un tema para las conversaciones entre devotos, sino que es, sencillamente, una institución sin la cual sería imposible entender a cabalidad las dificultades a las que se enfrenta el mundo hoy. La gravedad de los conflictos suscitados alrededor de las creencias religiosas, legítimas o distorsionadas, lanza una invitación a los creyentes fervientes (¡y a los que no lo son!) a indagar sobre las raíces de estos enfrentamientos de cosmovisiones. Podría decirse, entonces, que la fórmula cómoda donde la señal es que «la religión no importa», es no solo de limitado alcance, sino un auténtico peligro.

Un recordatorio urgente: la razón y el diálogo, ¡están allí!

Durante las discusiones del seminario, se dieron focos de interés en algunos temas, algunos compartían sus esquemas, otros sus intuiciones, más de alguno sus teorías…, y es de este intercambio constante, en el microcosmos de un mesa, virtual pero acogedora, de discusión, que es inevitable hacer un paralelismo sobre la absoluta pertinencia del diálogo y el uso de la razón en el macrocosmos más amplio de nuestras sociedades para que las soluciones, o el esbozo de las rutas de soluciones, puedan encontrarse. Y bien, las soluciones que se puedan deducir de la lectura de este libro, puede que nos sorprenda que no vengan en el formato de una lista de pasos a seguir, sino que vendrán a manera de múltiples reflexiones y meditaciones, nuestro autor busca retirar la pátina y devolver el brillo a nuestra cultura judeocristiana, acerca de que la razón siempre ha estado allí, que el diálogo siempre ha sido una alternativa posible, y que nadie debe ser considerado un extranjero en este mundo. ¿Será mucho esperar de Occidente (y no Occidente) esta aspiración universal?

La humildad: el pórtico hacia el conocimiento

Ahora, quisiera detenerme en el concepto de razón, nuestro filósofo descansa en la doctrina de la Trinidad para elaborar más en detalle la epistemología cristiana, esto es el lugar y el uso que se le da a la razón en el cristianismo. Que Dios sea Uno, pero en una relación de Tres Personas, dejando por un momento los temas dogmáticos, plantea que la razón toma la forma de un diálogo entre pares, debido a que no hay relación jerárquica entre ninguna de las tres personas de la Trinidad, ya que las tres pertenecen a un mismo nivel. Pensando en términos de un cosmos teológico, sin tiempo ni lugar, es la relación entre sí, esto es, entre las tres personas trinitarias, lo que define la razón como una vinculación y un diálogo. La razón, entonces, rebasa la mera capacidad lógica e intelectiva, requiere un reconocimiento relacional, un advertir que hay alguien al otro lado de mi discurso y mi pensamiento. Para decirlo de manera más directa: la razón atraviesa este umbral de reconocimiento de la presencia de Dios para luego estar al servicio del hombre. 

Por ello Dios «habla», «acompaña», «se involucra», y no meramente como una divinidad separada del hombre, sino como una realidad «personal». Para fines de este breve comentario, es una epistemología basada en el encuentro y en el reconocimiento del otro en toda su realidad, la enseñanza filosófica que desarrolla Brague.

El pecado de hoy: el olvido de la libertad

Ya que hemos pasado por una breve semblanza del autor (que no es completa) y uno de los muchos puntos filosóficos que se desprenden de su revisión de las religiones, que no agota para nada los tantos otros que elabora, y las interesantes comparaciones entre los diferentes sistemas religiosos; quisiera tocar brevemente un aspecto arrebatador de las tesis de Brague: siguiendo las reflexiones del Antiguo Testamento, la enseñanza fundamental es que se situó al hombre, en el cosmos teológico, como un ser libre. De manera más contundente: la libertad misma antes que un fundamento social y político, tiene su cimiento en la concepción de Dios y su relación con el hombre. La libertad es el estado donde se ha situado al hombre para alcanzar su plenitud, para que encuentre su camino por sí mismo y llegar a ser lo que desde un principio está llamado a ser (pero nunca obligado). El hombre que viva como si no fuera ya libre, niega su misma esencia como creatura; por tanto, el pecado, más que una mancha de impureza constituye un debilitamiento de la libertad en el hombre. Ciertamente, la libertad como concepto, como realidad social, como sistema político, se reviste de una dignidad suprema que asciende y toca lo divino. 

Este libro seguramente hará pensar tanto al devoto como al que no lo es. Tanto al que se dice cristiano, como al que se profesa judío, o musulmán, o bien, a quien, sin considerarse ciudadano de ninguna religión, en su fuero interno intuye que la existencia del hombre revela resplandores fugaces de una historia cósmica que va más allá de lo que se revela a sus sentidos.


  1. Sitio web de la editorial: https://www.editorialdidaskalos.org/libro/sobre-la-religion_99730/ 
  2. Licenciado en Psicología Organizacional/Industrial y Máster en Economía Empresarial, ambos por la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Máster en Economía (Internacional) por la State University of New York -SUNY- at Albany de Estados Unidos de América. Correo de contacto: [email protected].
  3. Sitio web del autor: www.remibrague.com