Ideas sobre libertad: Berlin y Weigel

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Por María Renée Estrada

En 2014, cuando tuve la oportunidad de ser pasante en la World Youth Alliance en Ciudad de México, descubrí el ensayo de dos ideas de libertad escrito por George Weigel, en el cual el autor examinaba los famosos conceptos de libertad planteados inicialmente por Isaiah Berlin en 1958.  Y es que hablar de libertad sigue siendo actual, y quizá hasta trillado, pero profundizar sobre la misma realmente no es tan común. 

Berlin contraponía dos visiones de la libertad, una negativa y otra positiva. La libertad negativa la definía como ausencia de coerción externa (individuos u organismos estatales). Por el contrario, explicaba la libertad positiva como la capacidad individual de ser dueño de la propia voluntad, las acciones y el destino; ser el propio amo. 

Sin embargo, Weigel percibió una limitación en los conceptos de Berlin; y aporta una tercera vía o ampliación de las ideas cuando habla sobre la libertad para la excelencia. Aquí usa como base el trabajo intelectual de Tomás de Aquino, para quien la libertad es sinónimo de la búsqueda del hombre por la excelencia. Es una libertad que tiene como raíz el esfuerzo del hombre por crecer en virtudes. Se desarrolla por medio de la educación mental y la disciplina de la voluntad, dándole poder al hombre para moverse más allá de los límites de su naturaleza subjetiva para poder conocer, escoger, y amar lo que es el bien objetivo. 

Weigel va un paso más allá de Berlin, y aborda el concepto de libertad de excelencia como la libertad de decidir actuar de acuerdo con la verdad, actuar bien, escoger el bien. Esto significa actuar de acuerdo con la verdad del ser humano – quien tiene valor intrínseco o dignidad humana. Tiempo después relacioné esta idea con la de libertad interior, plantaeda por Jacques Philippe, quien argumentó que incluso en las circunstancias externas más adversas, tenemos la capacidad de disponer de un espacio interno que nadie nos puede arrebatar, porque es en Dios en donde podemos encontrar nuestro origen y mayor garantía. Algo muy similar a lo plasmado por Viktor Frankl en su obra El hombre en busca del sentido.

Finalmente, estos planteamientos son una invitación a la reflexión sobre la propia libertad, desde el marco teórico hasta la praxis. ¿En qué tipo de libertad queremos creer y ejercer? De ahí el inicio de la construcción de una sociedad verdaderamente libre.  


Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor.  El Instituto Fe y Libertad abre este espacio para dialogar e impulsar el florecimiento humano promoviendo la libertad individual y los principios judeocristianos.