Por Edgar Tórtola | etortola@ufm.edu

Hace algunos años tuve el honor de apoyar en el equipo de Soñar Despierto, en el 2013 organizamos un macro evento con 500 niños y 500 voluntarios. Buscábamos darle a cada uno de esos niños el mejor día de su vida, casi todos venían de orfanatos, pero en esa ocasión llegaron también 88 niños y niñas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción.

Tengo desde ayer muchas dudas, un dolor en el corazón y también un poco de enojo. Durante muchos meses de preparación del macro evento soñábamos con darle el mejor día de su vida a esos niños, 88 de los cuales ayer vivieron una de las peores pesadillas. Quisiera que ellos pudieran tener guardadas en su corazón esas sonrisas que vimos aquel 5 de octubre del 2013, quisiera que a pesar de tanto dolor ellos pudieran tener esperanza, gracias a la entrega del voluntario que le acompañó . . . probablemente nunca lo sabré. Definitivamente con este tipo de eventos el impacto que podíamos hacer era muy poco, muy a corto plazo, pero en verdad que lo hacíamos con todo el amor que teníamos. Ahora Soñar Despierto trabaja con programas a largo plazo como Amigos Para Siempre, seguro el impacto es a menor cantidad de niños, pero con una mayor profundidad.

Con el Mundialito hemos podido ayudar y conocer a varios orfanatos, en los últimos años la ayuda financiera se ha destinado principalmente al orfanato God Bless the Children, al cual me gustaba mucho ir a pasar un ratito con los niños, cuando estaba allí, tenía muchas ganas de ser más grande y poder adoptar a uno en especial, que le había guardado mucho cariño. Nunca me he cerrado a la idea de adoptar, es más dentro de mí, muchas veces sigo deseando poder tener un hogar para niños que no tuvieron las mismas oportunidades que yo. Trabajo duro, me formo e intento concretar proyectos que en un futuro puedan contribuir a esos deseos.

Escribo esto porque de alguna manera tengo que sacar todo lo que estoy pensando y sintiendo desde ayer. Me he enojado muchísimo con muchos comentarios que he visto de que los jóvenes que defendemos la vida somos hipócritas, que los que estamos en contra del aborto somos falsos y solo nos interesa que las mujeres tengan el parto, NO ES CIERTO. Sé que no he podido hacer mucho, sé que mi capacidad de alcance ha sido pequeña, pero también sé que en cada momento he buscado dar lo mejor de mí, para impactar aunque sea un poco la vida de los demás, especialmente de esos niños, que no tienen culpa de encontrarse en la situación en la que están. Pago mis impuestos, que no me agrada, pero cumplo con mi deber, me informo en las elecciones, apoyo en las mesas los días de las votaciones e intento estudiar y conocer para poder servir a mi país, no en el futuro, no cuando sea más grande, sino hoy en mi día a día, de la forma que pueda, aunque sea poca.

Me considero un libertario en mi forma de pensar, detesto que haya un gobierno grande que si no sabe ni controlar sus oficinas, menos podrá mantener un “hogar seguro”. Me frustra que muchas de las opiniones que he visto sea crear más leyes o intentar darle más poder a un Estado fallido, que jamás brindará la solución. La solución está en mí, en vos y en el otro que está leyendo esto, haciendo bien las cosas, todo el tiempo, siendo coherentes, recogiendo tu basura en la calle, ayudando a los demás cuando podes, construyendo y no solo criticando desde tu celular.

Soy católico y desde hace algunos años logré encontrar un camino que me acerca a Dios y que me motiva a trabajar mejor día a día, haciendo algunas de las cosas que he mencionado. Eso no significa que sea más o menos que nadie, solo significa que encontré mi llamado y el sentido de mi vida para actuar. En ese camino fue donde encontré el apostolado Soñar Despierto y donde pude poner un granito de arena o por lo menos darle un respiro en la vida de alguno de esos niños que ayer sufrieron tanto.

Actualmente estoy involucrado en más de 12 proyectos que de una u otra forma ayudarán a que por lo menos 1 persona sea impactada y pueda cambiar su vida y con eso a las demás personas. Procuro no pasarme criticando o escribiendo artículos diciendo como según yo deben ser las cosas o juzgando si los demás son hipócritas o no, claro que tengo pensamientos definidos, valores cimentados y creencias fuertes, pero también respeto las de los demás aunque muchas veces no las comparta. Normalmente busco tomar acción y proyectar iniciativas que sean congruentes a lo que pienso. Tengo muchos amigos que son así, que no se ponen a gritar en Facebook, sino que día a día, semana a semana, hacen cosas que van a permitir cambiar un poco para mejor este país que está tan destruido.

Una de las frases de las cuales estoy más orgulloso de haber dicho es que “no debo esperar a tener o ser grande para ayudar a los demás” . . . yo no me acordaba, pero mi mamá dice que se la dije cuando por primera vez quise hacer un Mundialito, hoy la venía meditando en el tráfico y me recordó mucho de lo que considero mi esencia. No importa que sea poco, no importa que no se haga un cambio radical, importa que cada vez que tengas la oportunidad lo hagas, que actúes de la forma correcta, que hagas lo que está en tus manos, lo que está a tu alcance, pero que lo hagas. Probablemente me equivoqué y fallé en muchas veces, pero el anhelo de seguir creciendo, de mejorar y de impactar, al final dará como resultado algún tipo de avance. Actúa hoy, no esperes que tenga que pasar otra tragedia para ir a compartir unos colchones o unos pañales, todos los días podemos impactar la vida de las personas, uno a uno, en silencio sin rabia en el corazón ni acusando a personas que ni conoces de hipócritas.

Dejo por acá una de mis fotos favoritas, que me recuerda el corazón que se llena al servir. El día que tomaron esa foto, fue cuando compartí con algunos de esos niños que ayer y tantos otros días han sufrido cosas inexplicables en el Hogar Seguro; una foto que se ilumina con el amor que un niño pudo recibir y que espero que algún día todos los niños de mi país puedan compartir.


Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva del autor. El Instituto Fe y Libertad abre este espacio para dialogar e impulsar el florecimiento humano promoviendo la libertad individual y los principios judeocristianos.

© 2018 Instituto Fe y Libertad Guatemala, Guatemala 01010

Follow us: